→ Cuando se confía en la protección, la conducción cambia. Llevar la protección del airbag ACTAIR® proporciona a los pilotos la confianza necesaria para frenar con más fuerza, mantener la velocidad en las curvas y acelerar antes.

→ Cuando se confía en la protección, la conducción cambia. Llevar la protección del airbag ACTAIR® proporciona a los pilotos la confianza necesaria para frenar con más fuerza, mantener la velocidad en las curvas y acelerar antes.

→ El airbag ACTAIR® es el resultado del trabajo continuo de SPIDI en los circuitos, junto con pilotos oficiales de MotoGP, ingenieros y probadores que saben exactamente lo que ocurre cuando se superan los límites.
→ ¿Alguna vez te has preguntado por qué los gatos no le tienen miedo a las serpientes? Ellos saben algo que las serpientes no saben. Su reacción es más rápida, y esa conciencia lo cambia todo.
El airbag ACTAIR® reacciona en 35 milisegundos y se despliega completamente en 50.
Al llevar el airbag ACTAIR®, conduces con la conciencia de un mayor nivel de seguridad, porque sabes que reaccionas más rápido.
→ Una misión clara: protección sin precedentes para los pilotos.
→ La misión detrás del airbag ACTAIR® es simple: ofrecer un nuevo nivel de protección al piloto mediante una avanzada tecnología de airbag.
ACTAIR® está diseñado para reaccionar cuando más importa, ofreciendo una protección que protege al piloto al ritmo de la carrera, sin vacilaciones, sin distracciones.
→ Seguridad que permite aumentar tu exigencia.
Cuando los pilotos confían en su protección, conducen de forma diferente.
El airbag ACTAIR® proporciona a los pilotos la confianza necesaria para frenar más tarde, inclinarse más y acelerar antes, sabiendo que su protección trabaja a su favor, no en su contra. Aquí es donde la seguridad se convierte en una ventaja de rendimiento.
→ Diseñado exclusivamente para el rendimiento en pista El airbag ACTAIR® se ha desarrollado exclusivamente para su uso en pista.
Sin pretensiones de versatilidad. Sin concesiones en carretera. Todo está optimizado para una conducción agresiva, altas velocidades y las exigencias extremas de las carreras modernas. Porque la conducción en pista requiere un equipo diseñado con un único objetivo: el rendimiento.
